El debate en el que todos ganaron (Opinión)

por Mario Zaragoza Ramírez
@ambulante_ 

Efectivamente, el debate organizado por la sociedad civil bajo el título #Debate132 fue un evento histórico, tal y como lo denominaron los miembros de #YoSoy132. Y lo fue por la relevancia política pero sobre todo por el evento mismo, la forma en este caso fue fondo. Una transmisión por internet —con todas sus fallas técnicas—, donde algunos medios tradicionales pudieron repetir y dar eco, quizás con mayor solidez al acontecimiento; la presencia de tres de los cuatro candidatos presidenciales para el periodo 2012-2018; las voces e imágenes de algunos universitarios; moderadores conscientes de la dinámica; reglas del juego o instrucciones sofisticadas y un público expectante, paciente y claro, crítico.
 

Un evento en el que ganaron todos. Todos los organizadores, todos los universitarios y toda la sociedad civil. Pero ninguno de los candidatos. 

Los tres participantes, Andrés Manuel López Obrador, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri de la Torre, aportaron ideas y las respuestas de los otros debates, quizá repetitivos pero consistentes. Hay cosas que ya estaban muy claras.

Sin embargo, el interés del presente análisis está en otro lado, en la capacidad de organización y en lo que el evento implica para el proceder de la vida política y la cultura política en México. Si bien las indicaciones y las reglas fueron el primer desajuste, también fueron la primera prueba, una contienda electoral con debates y preguntas que gozan de complejidad, requieren de participantes preparados para ello. Ahí la dificultad de acomodarse en el camino. 

De pronto, los candidatos parecían encontrar coincidencias, las preguntas frente a los universitarios de manera virtual, pusieron en un segundo plano las descalificaciones y el tiempo medido evitó el discurso armado y la frase de la campaña. Sin embargo, No todos estaban preparados para las contraréplicas, ni candidatos ni estudiantes y mucho menos el tiempo. 

Aun así, se debe resaltar el ejercicio, el debate por el debate mismo, si un candidato como Enrique Peña Nieto declinó la invitación fue el cálculo político de su equipo de campaña y su propia pérdida. ¿Qué pierde? ¿Votos? ¿Simpatías? ¿Preferencias electorales? Pierde la oportunidad de mostrarse abierto al diálogo y a la crítica. Elementos fundamentales para el juego democrático o el “ceremonial democrático” como la llama Pablo González Casanova. 

Porque si se está dentro de una forma de gobierno democrática, éstos deben ser los ejercicios, la ciudadanía cuestionando a través del uso social de la tecnología a sus futuros representantes. Generar el diálogo político, hacer del espacio público, como una vez se lo imaginara Jürgen Habermas, una esfera pública donde se puede poner en común el interés de todos, lo público que busca generar acuerdos, consensos entre sus participantes.

Ganan todos los universitarios del #YoSoy132, ganan en credibilidad y en participación; pero sobre todo, ganan como actores políticos, todos los presentes en el debate les agradecen, les muestran sus simpatías y más allá del halago fácil, el movimiento de los universitarios gana lo que nunca antes había conseguido la clase política y la sociedad civil, dialogar, debatir. Usar las herramientas que generacionalmente les corresponden para, debo insistir, en una forma de gobierno que se dice democrática fomentar la participación y el voto razonado e informado. 

Para los entusiastas y los teóricos de la democracia como Giovanni Sartori, el citado ejercicio le daría elementos para considerar que si la participación ciudadana es de este talante, pronto, se podrá transitar a un momento histórico donde la sociedad decide lo que le conviene a partir del interés común. Y reflejar lo que Rousseau imaginó como la genuina voluntad popular. 

Puede o no coincidir con los chavales del #YoSoy132 pero el debate del 19 de junio de 2012, sí es un triunfo de la causa.

Y ganan los organizadores, gana el #YoSoy132 y ojalá que gane la participación ciudadana a través de ejercicios que muestran la relevancia de la sociedad civil organizada y dispuesta a participar. 

*Publicado originalmente en #YoSoy132Media a solicitud del movimiento.



Referencias:
González Casanova, Pablo, La democracia en México, México, Ediciones Era, 1965.
Habermas, Jürgen, Teoría de la acción comunicativa, Tomos I y II, Madrid, Taurus, 1981.  
Sartori, Giovanni, Teoría de la Democracia, México, Alianza Editorial, 1989.

1 comments:

  1. me parece que no hay que perder de lugar que los debates no son un concurso donde alguien tenga que salir ganador; lo más factible seria medir el debate en vos del animo colectivo.

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