Voto Razonable (Opinión)


Por Eduardo Porras
En Twitter: @eduardopolis


Hace pocos días charlaba con un amigo sobre cómo "deberíamos" votar en estas elecciones del próximo 1 de julio. Hablamos sobre el mejor o menos peor candidato, sobre los pros y contras de votar por cada uno y, finalmente, sobre cómo tomar la mejor decisión como ciudadano a la hora de marcar nuestra boleta electoral.

Llegamos a algunas conclusiones interesantes, quizás algo utópicas, y aproveché para sacar a colación un texto de mi autoría (ciudadanía inútil) en el que critiqué a la sociedad que ejerce un voto irresponsable, esperando que el gobernante solucione todas aquellas cosas que se perciben como problema pero además siendo poco crítico y esperando que nadie más cuestione al ocupante del cargo público, es decir: que ni siquiera la crítica propositiva llegue a éste.

Observo esta tendencia en mucha gente, principalmente en aquellas personas que sienten pertenencia ideológica con el partido que ostenta el poder, se muestran intolerantes a la crítica e imposibilitados para la autocrítica, acusan a otros de ser intolerantes mas ellos mismos se muestran como tales. La intolerancia y el poco respeto hacia los demás se dan en todas las corrientes ideológico-políticas en nuestro país, sin embargo hoy es notable esa actitud dada la cercanía de las elecciones federales.
En esta charla concluimos que la mejor forma de votar es aquella que no solo es congruente con nuestra ideología sino además lo es con los intereses ciudadanos.

Concluimos que un ciudadano que vota responsablemente es aquel que un momento después de confirmar que el candidato por el que ejerció el voto fue electo para el cargo, se vuelve crítico con éste y no le aplaude avalando todo lo que hace; que un voto bien razonado no solo era bueno en lo individual sino razonable en lo colectivo, de forma que el ciudadano tomara partido en las decisiones del gobernante o representante cuestionándolo y entendiendo que no ha elegido un emperador con poder absoluto, sino simples administradores de recursos colectivos.

Es quizás la ausencia de esto lo que ha permitido (además de la corrupción) que muchas personas con cargos públicos se sientan poderosos e incuestionables, pues los mismos ciudadanos que les votaron les respaldan incondicionalmente, sin sentido crítico y con poca tolerancia para quienes no están de acuerdo con ellos o pretenden increpar al gobernante.

Pienso, estimado lector, que razonar el voto no implica solamente ver lo que el candidato ofrece en campaña, sino compararlo bien con las ofertas de los demás candidatos y con sus ideas; que debemos olvidarnos de los concursos de popularidad o de si el candidato habla bonito o si a los economistas o extranjeros les agradan los candidatos.

Tenemos que entender también que, casi siempre, estamos gobernados por gente con quien no estamos de acuerdo. Por lo menos deberíamos ser críticos y analíticos y empatizar un poco más con el resto de la sociedad, no con nuestros gobernantes, ellos se irán y nosotros seguiremos aquí.

Se trata de congruencia, de evaluación de los gobiernos y representantes actuales y de análisis sereno de las propuestas, y campañas, de los candidatos. De despojarse del egoísmo de la imposición de nuestras ideas para llegar a algo colectivo, de mantener siempre la mente atenta con quien administra nuestros recursos y no solo votar y olvidarnos de ellos.

Por lo menos, yo, así voy a votar. No lo haré porque sea "fan" ni palero de un candidato, sino porque pienso darle mi voto y cuestionarlo en todo momento en caso de llegar a ocupar el cargo para el que, espero, sea elegido... y lo mismo haré en caso de que quien ocupe el cargo no sea mi candidato.

Un razonamiento final: jamás llegará el candidato perfecto. Quizás usted tenga el suyo, pero siempre habrá alguien a quien no le guste.

Eduardo Porras

En referencia a asuntos de guerra sucia en las campañas: Es normal que los políticos se peleen, pero caer en el juego de ellos no es sano para nosotros, usted puede despreciar una idea, pero despreciar personas solo llevará a dividir a la sociedad. No es inteligente caer en el juego, ni las tretas de marketing, de los políticos.

1 comments:

  1. muy bune reflexión como ciudadanos debemos estar de acuerdo qué se esta buscando un bién qué nuestra tarea es estar atentos a los qué contratamos para manejar nuestros intereses debemos saber qué nuestro país es nuestra empresa y como tal empresarios en donde todos estamos asociados debemos exijir resultados qué beneficien a todos lo mas equitativamente nuestro reto como ciudadanos es vencer la intolerancia y el no respetar qué alguién piense no igual nuestra lucha no es por ¿quienes van a ganar o perder? si no ¿qué vamos a ganar como país? y para eso debemos conocer bién nuestro país saber qué no se está haciendo para qué se logre una equidad economica,social etc.

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