Por Hugo León Zenteno.
La
inacción es sinónimo de sumisión. Históricamente, nuestra nación ha
permitido que sus derechos y demandas sean postergados, bloqueados y
contravenidos; la lógica de quienes han detentado el poder, en aras de
conservarlo, ha estado enlazada a estrategias como la distracción, el
fomento a la desmemoria, la construcción de la ignorancia y una decidida
apuesta por la división y la polarización de la sociedad civil. Por
todo ello, podemos pensarnos hoy en día en un parteaguas del desarrollo
de nuestro país, en tanto tenemos la oportunidad de romper con tales
dinámicas de dominación y con todas las inercias de sometimiento que nos
han oprimido por siglos.
Hay puntos de partida para ello. La semana pasada hacía un recuento de algunos hechos, derivados del reciente proceso electoral, que
podemos recoger para mirar hacia adelante. Existen, pues, ideas,
espacios y formas de organización que debemos continuar explorando para
erigirnos de manera definitiva como protagonistas de la deliberación
pública; incluso, en la mente de muchos compatriotas ronda ya la
sensación de que es necesaria la conformación de un organismo paraguas
que aglutine los esfuerzos que la ciudadanía habrá de desarrollar para
los fines mencionados. Tal es el caso del Dr. Pablo González Casanova,
profesor e investigador emérito, y también ex rector, de la UNAM, quien
en su mensaje
a la reciente Convención Nacional contra la imposición habló de la
deseable estructuración de una organización de organizaciones articulada
en redes de colectivos.
Una iniciativa de tales características se generó en el estado de Puebla previamente a las elecciones estatales de 2010: Actívate por Puebla,
colectivo formado por universidades, organizaciones no gubernamentales y
de la sociedad civil y conglomerados empresariales, cuya intención
fundamental ha sido incidir en las instancias de gobierno en cuanto al
diseño y aplicación de políticas públicas. La agrupación está conformada
por seis nodos correspondientes a los distintos ámbitos de influencia
deseados: desarrollo económico, educación, estado de derecho, planeación
urbana, sustentabilidad y transparencia; en todos ellos se ha tenido
como valor fundamental la discusión propositiva, abierta y continuada de
los asuntos públicos. Uno de los emblemas más contundentes de la labor
de Actívate por Puebla, en particular del nodo de transparencia, fue la
colocación de una colosal piedra frente al Congreso del Estado, como
símbolo del obstáculo que representaba la falta de una adecuada Ley de
transparencia estatal. La incólume presencia de la roca fungió como
manifestación permanente y como recordatorio constante a los
legisladores sobre la necesidad de escuchar las propuestas ciudadanas
para actuar en consecuencia. La nueva Ley, como sabemos, incorporó
muchas de los requerimientos señalados por el nodo, de manera que
significó un avance importante en materia de transparencia y rendición
de cuentas en Puebla.
Es
así que podemos vislumbrar un mecanismo para encauzar nuestra
conciencia ciudadana hacia acciones concretas y prácticas: un colectivo,
Actívate por México,
que agrupe tantos nodos como temas que requieren de deliberación
pública y cuya labor implique la realización o articulación de foros,
consultas, estudios, diagnósticos y diseño de planes y programas
resolutivos; la colocación de cuantas piedras sean necesarias frente a
las instancias encargadas del planteamiento de políticas públicas, como
signo continuo de nuestra lucha; y una campaña fija, en redes sociales y
medios alternativos o comprometidos, para presionar a que las rocas
puedan ser quitadas en tanto las demandas ciudadanas fueron escuchadas.
En futuras entregas especificaré mi propuesta sobre un nodo que discuta sobre la tan necesaria pluralidad y democratización de los medios de comunicación. En fin, la labor es ardua, pero México va de por medio.
Twitter: @hugoleonz





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