@ambulante_
De pronto uno se pregunta por qué es tan importante el
debate, será tan trascendente como todos dicen (al
menos lo que dicen que saben lo mencionan cada que pueden), será que evidenciará la
realidad sobre cada candidato, será que realmente el individuo observa
cuidadosamente el evento para luego decidir con pleno conocimiento de las
propuestas y entonces votar.
Todo lo anterior podría responderse con un contundente no,
no es relevante un debate y al individuo le da exactamente lo mismo, su
decisión no está orientada en esos términos. De manera que un debate es
importante justo para sus organizadores. Nada más.
No por el rating o por la ganancia monetaria, porque al
final, es tiempo del Estado que está reglamentado. Lo que obtiene el IFE, que
es la institución encargada de su organización, es la legitimidad de sus actos.
Los debates se conciben como una herramienta democrática, en tanto dan las posibilidades al elector de considerar todas las posibilidades para elegir.
Sin embargo, vuelvo al punto inicial, esto, no sucede. Y
menos con un organizador como el IFE. Un debate se vuelve, más que un factor
una excusa. Pero, no se sienta mal, lo mismo pasa en todos lados. Es suficiente
con mirar el debate entre Nicolas Sarkozy y François Hollande. Uno quería
disminuir la ventaja frente al otro; pero resultó lo mismo. También recuerde
que George W. Bush, no lo hizo necesariamente mal en los debates. O piense en
el 2006, donde una desconocida de pronto dejó de serlo aunque tres años después
volviera a su condición irrelevante.
Vuelve la pregunta, entonces por qué tanta insistencia en
debatir, Enrique Peña Nieto, incluso se niega a hacerlo y Andrés Manuel López
Obrador pide hasta catorce debates. Las dos posiciones son perfectamente
comprensibles, el primero no quiere perder los puntos que su equipo dice tiene
de ventaja aparente y el segundo, quiere mostrar la evidente superioridad que
tiene frente a su rival y remontar en esos mismos números.
Ya lo había escrito en este espacio, ¿quién le cree a las
encuestas? ¿quién cree que el debate va a darle puntos de ventaja? Pues los
estrategas, porque el ciudadano promedio no está preocupado por ello. Y ojo, no
es que éste prefiera el futbol, prefiere cualquier otra cosa, el desdén de
Ricardo Salinas Pliego sólo es un botón de muestra del cinismo de quien tiene
segura una posición y una empresa, no hay más tela de donde cortar, el tema
realmente importante, otra vez es la consciencia política-democrática del
individuo.
Para qué quiere un debate un sujeto informado, para nada,
para qué lo quiere un individuo que apenas conoce a los candidatos, siento
decirlo pero, tampoco lo quiere para nada. El debate o los debates que se
llevarán a cabo pronto, benefician al IFE, que busca legitimar su imagen así,
con la promesa de ser una institución ciudadana que busca dar todas las aristas
al elector. Las televisoras no tienen ganancia alguna y eso se nota, porque si
la tuvieran, habrían organizado en horario estelar al menos diez. Finalmente,
el que queda en medio es el sujeto que con debate o sin éste tendrá que decidir
y ojalá por el bien del país no sea por el que dicen va a ganar.















