¿De qué hablan los mexicanos en Twitter

Análisis de los trending topics que genera el país en la red social.

A un año del #Yosoy132: ¿Cómo trató la prensa protestas vs EPN?

Cómo publicaron los periódicos la información sobre eventos en la Ibero.

Telenovela de Televisa promociona "inversión extranjera"

La televisora parece buscar pavimentar el camino a las reformas legales que busca Peña Nieto.

A un año de #Yosoy132: el video que detonó el movimiento

Los 131 valientes jóvenes que evidenciaron la manipulación mediática.

Peña Nieto, Salinas y la prensa internacional

La súbita euforia de medios internacionales por el gobierno de México.

En la ruta del chayote digital: nuevos espacios para la adulación y el golpeteo (Opinión)



Por: Claudia Benassini / @ClaudiaBenassin

La semana pasada el periódico Reforma publicó en dos partes una investigación sobre el pago que habría hecho Enrique Peña Nieto a comentaristas de Televisa y Radio Fórmula para que se expresaran favorablemente sobre su desempeño todavía como gobernador del Estado de México. El hecho fue reconocido por Peña Nieto, quien cayó en un galimatías para intentar distinguir este pago a comentaristas del patrocinio por parte de algunas firmas. Rápidamente Radio Fórmula entró al quite para precisar su política:


Como en los periódicos, en las estaciones de radio hay muchos esquemas para la venta de publicidad a los sectores público y privado. Uno de ellos, (…), es el de cortinillas promocionales al inicio y al final de comentarios que se insertan en distintos programas. Dichas cortinillas las escuchan las audiencias antes y después de los comentarios al aire (…) Son clara y fácilmente identificables y su comercialización es totalmente transparente”, señaló el boletín publicado por Reforma el sábado 12 de mayo.


 En este contexto, es imposible pasar por alto el hecho de que Reforma y Televisa tienen una añeja diferencia a la que se han referido diversos comentaristas tanto en Medios y Ciudadanos como en otros espacios. Y su publicación no podía ser más oportuna, pues días antes la discusión sobre el gasto del gobierno en promoción personal fue retomada por Carmen Aristegui y Jenaro Villamil en el espacio de la primera, a raíz de la mención del tema por parte de Andrés Manuel López Obrador, en el marco de su participación en el debate entre presidenciables celebrado el domingo 6 de mayo. De hecho, el candidato de las izquierdas estuvo con Aristegui para refrendar su posición y mostrar documentos probatorios.

El hecho revive una práctica originada hace décadas, el famoso chayote. El pago que la sociedad política hace a los periodistas para que alaben su trabajo o bien, denuesten al opositor. Una práctica que se denuncia constantemente y que suele acompañarse de nombres de quienes recurrirían a ella. Las denuncias se remontan por lo menos a la década de 1930 del siglo pasado y normalmente no pasan de ahí. A fin de cuentas la legislación no contempla castigo alguno para quienes incurren en esta práctica como no sea el desprestigio profesional. Algo que no necesariamente interesa a quienes reciben el chayo, que tuvo sus orígenes para más adelante extenderse a la radio y la televisión.


 Lo anterior viene a cuento porque esta práctica de reconocida eficacia –de otra manera no podría explicarse su proliferación- ha encontrado otros espacios para continuar su extensión a través de las redes sociales. Comienza a proliferar la práctica de pagar a periodistas con cierto liderazgo en Twitter para que hable bien de un posible candidato, para que le consiga seguidores y escaparate digital y para que critique el trabajo del oponente. Claro que en este caso el chayotero es más difícil de identificar y puede ser más eficiente en un espacio en el que no se reconoce esta práctica que puede redituar dividendos para ambas partes.

Afirmo esto con conocimiento de causa, tras una investigación que me ha permitido obtener nombres de periodistas y personajes generosos con el erario público para repartir diversas cantidades entre los profesionales de los medios que se ponen a su servicio traicionando los principios del ejercicio periodístico. Pero me parece importante dar cuenta de este fenómeno en el contexto de las campañas electorales: un campo propicio para que esta práctica. Quienes forman parte del gremio podrán identificarlos fácilmente si no es que ya lo han hecho.

Como siempre, el punto nodal es qué hacer con esta información. En determinados momentos llega a ser tan evidente que prácticamente todo el gremio sabe de quién se trata, con quién negocia y hasta las cantidades que recibe. Más que evidenciar esta situación, el polvo se oculta bajo la alfombra bajo el principio de “perro no come carne de perro”.  Vuelve la pregunta de si esta defensa de periodismo corrupto debe continuar o si es momento de comenzar a desenmascarar a sus practicantes. Personalmente me inclino por lo segundo, toda vez que han empezado a invadir un espacio en el que se desconoce el chayote y las redes sociales, particularmente Twitter, son campo virgen para su aplicación.

 

Los alumnos de la visita de Peña Nieto que no eran de la Ibero... y los que sí (Opinión)


Por Alejandro Navarrete
Al final, resultó que lo que los voceros del PRI acusaban, era lo que ellos mismos habían hecho: meter a gente ajena a la Universidad Iberoamericana para apoyar a su candidato durante su visita a ese centro de estudios.

Luego de que hubiera protestas contra Enrique Peña Nieto, candidato presidencial del PRI en la Ibero, el mismo candidato y el PRI/PVEM reaccionaron como si tuvieran doble personalidad. Por un lado, Peña Nieto dijo que las protestas no le parecían "genuinas" y por otro, después ya con calma, en su Twitter, afirmó que respetaba todas las posturas y que no rechazaba "escuchar".

Sin embargo, también otros voceros afines a su campaña, incluyendo miembros del PRI/PVEM y académicos ligados al grupo político de Carlos Salinas impulsaron la idea de que las protestas habían sido hechas por "profesionales" y "acarreados" y no por estudiantes. 




Este idea fue bastante difundida en comentarios en varios medios electrónicos esa misma tarde. 

En Internet, inclusive el sitio SDPNoticias (que como ya habíamos documentado ha tenido importantes coincidencias editoriales con la campaña priísta) difundió un video donde aparecía un joven del PRD solo frente a un grupo de mujeres de los tiraderos de Santa Fe  que estaban fuera del campus, afirmando que eso comprobaba que no sólo habían sido estudiantes.

Ante esas versiones, 131 alumnos de la Ibero mostraron en un video sus credenciales de la Ibero y su número de matrícula ratificando que son estudiantes y su versión de que se manifestaron voluntariamente.

Algo sí quedaba claro incluso desde antes. Organización, sí hubo. Evidentemente alguien hizo antes las máscaras del ex Presidente Salinas, por ejemplo, y además, el diario El Universal, ya había alertado desde ese viernes en su edición impresa de la "bienvenida" organizada que se le preparaba a Peña Nieto en la Ibero.




Que los estudiantes estén organizados no indica en automático, eso sí, que estén siendo manipulados o que no hayan protestado voluntariamente, aun si algunos pertenecen a organizaciones políticas o simpatizan con algún otro candidato. Lo único que muestra es eso, que había organización.

Pero en todo caso, ese argumento puede revertírsele al PRI. Mucha más organización y planeación se evidenció en los jóvenes que apoyaban a Peña Nieto en la Ibero, que llegaron con carteles, no hechos a mano, a diferencia de sus opositores, sino impresos, todos en papel rojo, que decían #ContigohastaLosPinos y @ectivismo, la cuenta de apoyo abiertamente propagandístico del PRI.





Y aún más se le puede revertir cuando se evidencia, como lo hicieron medios como Sin Embargo o ADN Político que en realidad quien utilizó a jóvenes que no eran alumnos de la Ibero para defender al candidato, fue la misma campaña del PRI.

En el video que viene aquí abajo, se ve, por ejemplo, como un joven que ya admitió no ser alumno de la Ibero, apareció como si lo fuera, tanto en el video que sacó la campaña del PRI para control de daños como en una nota que pasó Milenio Televisión.

Quizás quien reporteó la nota para Milenio no sabía que el joven no era alumno de la Ibero (en todo caso no deberían haber puesto el título así si no lo habían confirmado) pero sin duda el joven sí parece estar queriendo pasar (aunque es cierto que nunca lo dice explícitamente) por un estudiante de esa Universidad.




Al final, hay dos temas relevantes aquí: uno, el intento de engaño por parte de las fuerzas políticas (¿de verdad pensaron en el equipo de Peña Nieto que en la era de Internet no se identificaría a los jóvenes en sus videos?) y los intentos de control mediático vs las redes sociales (¿seguirán pensando muchos medios que si no aparece es como si la realidad no existiera?).

Y es que, tras el primer intento de control de daños de Peña Nieto (con su video con jóvenes que no son  de la Ibero), este lunes, su campaña lanzó otro nuevo video, como replanteando su postura inicial, ante la magnitud de las reacciones.

Aunque el discurso hablado dice más o menos lo mismo ("yo escucho, respeto diferencias, posturas", etc), lo más notable del video es que visual y narrativamente ya no presenta un "mundo feliz" como el primero, sino incluye  ahora una toma clara y en primer plano de las protestas y pancartas contra él




De alguna manera, pues, el candidato del PRI y su campaña fueron obligados, principalmente por la difusión en redes sociales, por supuesto no en los medios, a reiterar y admitir la validez de la protesta y la voz de los jóvenes que exigieron valientemente su reinvidicación con el video de los "131 alumnos de la Ibero".

Lo más interesante es que imágenes como esa, como la que aparece en el video de Peña Nieto de las protestas, ni siquiera aparecieron el sábado en muchos medios como El Universal, Excélsior, La Razón, La Crónica de Hoy, El Sol de México y varios más.




En medio de la lucha propagandística de versiones y mensajes que hay en toda elección, este sí parece un claro e interesante ejemplo de la influencia de la información en las redes sociales.