- Hay una clara saturación de encuestas en este proceso electoral
- Si importa la encuestadora, ¿importa también el medio que publica la encuesta?
- Las encuestas que dan más ventaja a Peña Nieto se difunden también en medios que dan cobertura favorable al mismo candidato, y viceversa
Por Alejandro Navarrete
Las encuestas son, sin duda, un instrumento útil de medición e investigación en las ciencias sociales. No obstante, en este proceso electoral, los mexicanos estamos presenciando una difusión magnificada de encuestas, con propósitos que muchas veces parecen más propagandísticos que informativos.
La saturación es clara. Estos meses hemos vivido en la opinión pública mexicana un "bombardeo" de encuestas y un énfasis en muchos medios en la supuesta información que arrojan dichos ejercicios como nunca lo habíamos visto en México.
El fenómeno del aumento en la difusión de encuestas, como tal, es ostensible y para muestra dos claros ejemplos:
1.- Consulta Mitofsky, que en la elección del 2006 difundía junto con Televisa una encuesta cada mes, ahora decidió difundir en el noticiero de Joaquín López Dóriga (conductor estelar de Televisa) en RadioFórmula una encuesta, no cada mes, sino cada semana.
2.- En ese mismo tenor, grupo Milenio (del grupo empresarial ligado a Televisa en el sistema de cable Yoo) decidió también difundir en su canal de televisión, portal y periódico una encuesta (tracking), no semanal, sino diaria, tal como hizo en el proceso electoral del Estado de México, cuando el ahora candidato Enrique Peña Nieto terminaba su sexenio como gobernador.
Las cifras del IFE confirman el fenómeno. Para abril del 2006 se habían recibido en el instituto 40 encuestas, mientras que para abril del 2012 se habían recibido ya 65, cifra además mayor a las encuestas totales en la elección intermedia del 2009. El número es notable ya que, además, las campañas del 2006 fueron más largas que las de este año.
---Te invitamos a leer también: ¿Cómo leer encuestas electorales y no morir en el intento?---
¿MEDIOS PARCIALES CON ENCUESTAS IMPARCIALES?
Ahora bien, una pregunta muy relevante para este proceso electoral del 2012 es la siguiente: ¿es posible confiar en las encuestas, aun de empresas de trayectoria, pero difundidas y pagadas por medios que han mostrado clara parcialidad política?
Roy Campos quizás el encuestador más famoso en México (gracias principalmente a sus apariciones en Televisa), ha hecho una distinción importante para el compendio y promedio de encuestas que en esta elección se autoimpuso hacer y difundir: no tomar en cuenta las que sean hechas para partidos.
Con esa decisión, Campos parece implicar que, aun proviniendo de encuestadoras con experiencia, el hecho de que sean pagadas por un partido podría dejar cierta duda sobre su precisión.
Yo diría, sin embargo, que así como hay que tomar con reserva las encuestas abiertamente hechas o difundidas por partidos, también hay que hacerlo con las de los medios de comunicación o espacios informativos que no ocultan un tratamiento más favorable hacia algún candidato.
En esta elección, la diferenciación en el tratamiento informativo de los candidatos en los medios (por ejemplo en los periódicos y, en especial, en temas clave como las protestas de la Ibero) ha sido tan evidente que ha sido parte central de las protestas de universitarios en los últimos días.
ENCUESTAS QUE DAN MAYOR VENTAJA A PEÑA NIETO EN MEDIOS DONDE SE LE HA DADO MEJOR COBERTURA AL PRIÍSTA
Así, es interesante que medios o espacios informativos que han tenido tratamientos en cierto grado más favorables al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, sean también en donde se publican las encuestas que más diferencia le dan a ese candidato como puntero de las preferencias electorales.
(La saturación de encuestas, por cierto, cobra sentido aquí si se vislumbra como parte de un proceso propagandístico para reforzar una percepción de que el candidato del PRI es imbatible como puntero y "nada cambia")
Por ejemplo, la encuesta de Parametría en El Sol de México y los diarios de OEM, de Mario Vázquez Raña (que han dado un trato evidente preferencial a Peña Nieto en sus coberturas) da al priísta 20 puntos de ventaja en preferencia efectiva.
La de Roy Campos y Consulta Mitofsky en el espacio de Joaquín López Dóriga en RadioFórmula (que salió hace unos días a defender los pagos del gobierno de Peña Nieto en las cortinillas de sus comentarios editoriales) le dio este martes 17 puntos en preferencia bruta y 21 puntos de ventaja en preferencia efectiva.
En El Universal (quien el sábado tras las protestas de la Ibero, no publicó foto de las mismas en su portada) la encuestadora Buen Día y Laredo (que también trabaja para el PVEM, uno de los partidos postulantes de Peña Nieto, según nos informa el IFE) le dio 21 puntos a en preferencia bruta y casi 25 puntos de ventaja en preferencia efectiva.
Excélsior que, en este periodo, se ha caracterizado por ser uno de los diarios que mejor tratamiento ha dado a Peña Nieto y Milenio, que ha sido acusado de favorecer al priísta tanto por el PRD como por el PAN, presentan a su vez, con Ulises Beltrán y GEA/ISA diferencias a favor del PRI por 19 puntos y 25 puntos (21 de mayo) en preferencia efectiva.
La de ConEstadística, encuesta pagada por RadioFórmula y que presentó 23 puntos de diferencia, y se presenta en el noticiario de Carlos Loret de Mola, no cumplió, al menos en abril, con los criterios científicos mínimos que pide el IFE, según reportó el instituto..
EN CONTRASTE, ENCUESTAS QUE MUESTRAN ELECCIÓN MÁS CERRADA, EN MEDIOS QUE NO SON AFINES A PEÑA NIETO
Por supuesto, también puede verse al revés y, en contraste, los medios no afines a Peña Nieto, son de hecho donde las encuestas ponen a los otros candidatos a mucha menor distancia de el candidato priísta y presentan escenarios mucho más cerrados.
Así, la encuesta de abril de Reforma (aún no presenta la de mayo), sin duda por mucho el periódico más crítico de Peña Nieto, daba al PRI sólo 10 puntos de ventaja en preferencia bruta y 13 puntos en preferencia efectiva.
A su vez, la encuesta de María de las Heras y Demotecnia en Uno TV propiedad de Carlos Slim, (que no se ha visto marcadamente ni proPeña ni antiPeña) se ubicó en mayo a Peña Nieto con sólo 10 puntos de ventaja en preferencia bruta y ya sólo 8 puntos en el escenario probable de voto efectivo.
(María de las Heras fue, por cierto, la única que en el año 2000 indicó que ganaría Fox, según sus encuestas)
(María de las Heras fue, por cierto, la única que en el año 2000 indicó que ganaría Fox, según sus encuestas)
Es decir, la diferencia promedio entre las encuestas publicadas en medios que han dado cobertura favorable a Peña Nieto y los que no ¡es de 10 puntos! ¿Cómo pueden más de 10 puntos (que representan millones de votos) de ventaja desaparecer o, bien, aparecer, así como así?
Desgraciadamente para la equidad informativa. los grupos mediáticos que han hecho en este proceso tratamientos en algún grado más favorable al candidato del PRI son claramente, la mayoría (en cuanto a número de televisoras, diarios, estaciones de radio, etc). Por lo mismo, en ese rubro, lo que ha venido a ser un contrapeso mayor para esa falta de equidad, han sido más bien las redes sociales.
Lo recomendable como ciudadanos será tomar las encuestas con la reserva y distancia debidas; leerlas y analizarlas, sabiendo los intereses políticos que se juegan detrás de una elección presidencial y siendo siempre críticos activos de la información que recibimos.




















