¿De qué hablan los mexicanos en Twitter

Análisis de los trending topics que genera el país en la red social.

A un año del #Yosoy132: ¿Cómo trató la prensa protestas vs EPN?

Cómo publicaron los periódicos la información sobre eventos en la Ibero.

Telenovela de Televisa promociona "inversión extranjera"

La televisora parece buscar pavimentar el camino a las reformas legales que busca Peña Nieto.

A un año de #Yosoy132: el video que detonó el movimiento

Los 131 valientes jóvenes que evidenciaron la manipulación mediática.

Peña Nieto, Salinas y la prensa internacional

La súbita euforia de medios internacionales por el gobierno de México.

Encuestas electorales 2012, entre la saturación y propaganda (Análisis)




Resumen:

  • Hay una clara saturación de encuestas en este proceso electoral
  • Si  importa la encuestadora, ¿importa también el medio que publica la encuesta?
  • Las encuestas que dan más ventaja a Peña Nieto se difunden también en medios que dan cobertura favorable al mismo candidato, y viceversa

Por Alejandro Navarrete
Las encuestas son, sin duda, un instrumento útil de medición e investigación en las ciencias sociales. No obstante, en este proceso electoral, los mexicanos estamos presenciando una difusión magnificada de encuestas, con propósitos que muchas veces parecen más propagandísticos que informativos.

La saturación es clara. Estos meses hemos vivido en la opinión pública mexicana un "bombardeo" de encuestas y un énfasis en muchos medios en la supuesta información que arrojan dichos ejercicios como nunca lo habíamos visto en México.

El fenómeno del aumento en la difusión de encuestas, como tal, es ostensible y para muestra dos claros ejemplos:

1.- Consulta Mitofsky, que en la elección del 2006 difundía junto con Televisa una encuesta cada mes, ahora decidió difundir en el noticiero de Joaquín López Dóriga (conductor estelar de Televisa) en RadioFórmula una encuesta, no cada mes, sino cada semana.

2.- En ese mismo tenor, grupo Milenio (del grupo empresarial ligado a Televisa en el sistema de cable Yoo) decidió también difundir en su canal de televisión, portal y periódico una encuesta (tracking), no semanal, sino diaria, tal como hizo en el proceso electoral del Estado de México, cuando el ahora candidato Enrique Peña Nieto terminaba su sexenio como gobernador.

Las cifras del IFE confirman el fenómeno. Para abril del 2006 se habían recibido en el instituto 40 encuestas, mientras que para abril del 2012 se habían recibido ya 65, cifra además mayor a las encuestas totales en la elección intermedia del 2009. El número es notable ya que, además, las campañas del 2006 fueron más largas que las de este año.



¿MEDIOS PARCIALES CON ENCUESTAS IMPARCIALES? 


Ahora bien, una pregunta muy relevante para este proceso electoral del 2012 es la siguiente: ¿es posible confiar en las encuestas, aun de empresas de trayectoria, pero difundidas y pagadas por medios que han mostrado clara parcialidad política?

Roy Campos quizás el encuestador más famoso en México (gracias principalmente a sus apariciones en Televisa), ha hecho una distinción importante para el compendio y promedio de encuestas que en esta elección se autoimpuso hacer y difundir: no tomar en cuenta las que sean hechas para partidos.

Con esa decisión, Campos parece implicar que, aun proviniendo de encuestadoras con experiencia, el hecho de que sean pagadas por un partido podría dejar cierta duda sobre su precisión

Yo diría, sin embargo, que así como hay que tomar con reserva las encuestas abiertamente hechas o difundidas por partidos, también hay que hacerlo con las de los medios de comunicación o espacios informativos que no ocultan un tratamiento más favorable hacia algún candidato.

En esta elección, la diferenciación en el tratamiento informativo de los candidatos en los medios (por ejemplo en los periódicos y, en especial, en temas clave como las protestas de la Ibero) ha sido tan evidente que ha sido parte central de las protestas de universitarios en los últimos días.



ENCUESTAS QUE DAN MAYOR VENTAJA A PEÑA NIETO EN MEDIOS DONDE SE LE HA DADO MEJOR COBERTURA AL PRIÍSTA


Así, es interesante que medios o espacios informativos que han tenido tratamientos en cierto grado más favorables al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, sean también en donde se publican las encuestas que más diferencia le dan a ese candidato como puntero de las preferencias electorales.

(La saturación de encuestas, por cierto, cobra sentido aquí si se vislumbra como parte de un proceso propagandístico para reforzar una percepción de que el candidato del PRI es imbatible como puntero y "nada cambia")

Por ejemplo, la encuesta de Parametría en El Sol de México y los diarios de OEM, de Mario Vázquez Raña (que han dado un trato evidente preferencial a Peña Nieto en sus coberturas) da al priísta 20 puntos de ventaja en preferencia efectiva.

La de Roy Campos y Consulta Mitofsky en el espacio de Joaquín López Dóriga en RadioFórmula (que salió hace unos días a defender los pagos del gobierno de Peña Nieto en las cortinillas de sus comentarios editoriales) le dio este martes 17 puntos en preferencia bruta 21 puntos de ventaja en preferencia efectiva.



En El Universal (quien el sábado tras las protestas de la Ibero, no publicó foto de las mismas en su portada) la encuestadora Buen Día y Laredo (que también trabaja para el PVEM, uno de los partidos postulantes de Peña Nieto, según nos informa el IFE) le dio 21 puntos a en preferencia bruta y casi 25 puntos de ventaja en preferencia efectiva.

Excélsior que, en este periodo, se ha caracterizado por ser uno de los diarios que mejor tratamiento ha dado a  Peña Nieto y Milenio, que ha sido acusado de favorecer al priísta tanto por el PRD como por el PAN,  presentan a su vez, con Ulises Beltrán y GEA/ISA diferencias a favor del PRI por 19 puntos y 25 puntos (21 de mayo) en preferencia efectiva.

La de ConEstadística, encuesta pagada por RadioFórmula y que presentó 23 puntos de diferencia, y se presenta en el noticiario de Carlos Loret de Molano cumplió, al menos en abril, con los criterios científicos mínimos que pide el IFE, según reportó el instituto..



EN CONTRASTE, ENCUESTAS QUE MUESTRAN ELECCIÓN MÁS CERRADA, EN MEDIOS QUE NO SON AFINES A PEÑA NIETO


Por supuesto, también puede verse al revés y, en contraste, los medios no afines a Peña Nieto, son de hecho donde las encuestas ponen a los otros candidatos a mucha menor distancia de el candidato priísta y presentan escenarios mucho más cerrados.

Así, la encuesta de abril de Reforma (aún no presenta la de mayo), sin duda por mucho el periódico más crítico de Peña Nieto, daba al PRI sólo 10 puntos de ventaja en preferencia bruta y 13 puntos en preferencia efectiva. 

A su vez, la encuesta de María de las Heras y Demotecnia en Uno TV propiedad de Carlos Slim, (que no se ha visto marcadamente ni proPeña ni antiPeña) se ubicó en mayo a Peña Nieto con sólo 10 puntos de ventaja en preferencia bruta y ya sólo 8 puntos en el escenario probable de voto efectivo.

(María de las Heras fue, por cierto, la única que en el año 2000 indicó que ganaría Fox, según sus encuestas) 

Es decir, la diferencia promedio entre las encuestas publicadas en medios que han dado cobertura favorable a Peña Nieto y los que no ¡es de 10 puntos! ¿Cómo pueden más de 10 puntos (que representan millones de votos) de ventaja desaparecer o, bien, aparecer, así como así?

Desgraciadamente para la equidad informativa. los grupos mediáticos que han hecho en este proceso tratamientos en algún grado más favorable al candidato del PRI son claramente, la mayoría (en cuanto a número de televisoras, diarios, estaciones de radio, etc). Por lo mismo, en ese rubro, lo que ha venido a ser un contrapeso mayor para esa falta de equidad, han sido más bien las redes sociales.

Lo  recomendable como ciudadanos será tomar las encuestas con la reserva y distancia debidas; leerlas y analizarlas, sabiendo los intereses políticos que se juegan detrás de una elección presidencial y siendo siempre críticos activos de la información que recibimos. 




¿Cómo leer encuestas electorales y no morir en el intento? (Opinión)



Resumen:
  • Los datos más importantes a fijarse en una encuesta
  • ¿Creer o no creer ciegamente en las encuestas en procesos electorales?

Por Alejandro Navarrete
Dentro de la amplia difusión que muchos medios están haciendo de las encuestas, no siempre se le presenta a la audiencia los datos elementales para valorarlas y entenderlas en su justa dimensión más allá de un dato propagandístico de "¿quién va arriba?".

Uno de los principales datos en los que vale la pena fijarse es la diferencia entre Preferencia Bruta y Preferencia Efectiva, aspecto que frecuentemente no es explicado cuando se difunden los resultados de una encuesta, sobretodo en medios electrónicos como televisión y radio.


- PREFERENCIA BRUTA: Es el dato duro directo de las preferencias de los entrevistados. Aquí, la suma de las intenciones de voto de los candidatos nunca sumará 100% ya que en las respuestas "brutas" también se cuentan por aparte los que "no respondieron" o los "indecisos".

Ejemplo: (si sumamos sólo los candidatos, nos da 80% en total)
- Fulanito 30%
- Zutanito 30%
- Menganito 20%
- No respondió o no sabe: 20%

- PREFERENCIA EFECTIVA: Es la cifra recalculada usualmente descontando a los indecisos o a quienes no contestaron. Es decir, se quitan esos rubros y se vuelven a calcular porcentajes de los candidatos, ya sin ellos. Aquí, la suma de las intenciones de voto de los candidatos siempre sumará 100%.


Ejemplo (con los datos de la misma encuesta y haciendo que sumen 100%): 
- Fulanito 37.5%
- Zutanito 37.5%
- Menganito 25%

No obstante, como admite Ulises Beltrán en las encuestas para Excélsior (en donde por cierto nunca se informa el dato de "preferencias brutas"), cuando el encuestador quita de "preferencias efectivas" a los que no manifestaron preferencia está asumiendo cosas sobre ellos. Estas pueden ser, por ejemplo, que los indecisos no votarán o que, si lo hacen, lo harán igual que los que respondieron.

De esa manera, las "preferencias efectivas" reportadas en una encuesta siempre llevan un mayor grado de subjetividad por parte del encuestador y es importante que como ciudadanos sepamos eso.



- MÉTODO: Es diferente una encuesta nacional en vivienda, a una telefónica o a un sondeo en un sitio web o en un grupo limitado (como una universidad o grupo local). Las primeras, por ejemplo, suelen considerarse más confiables por aplicarse a una muestra más representativa y con menos sesgos poblacionales.

La "muestra" y que realmente sea representativa de la población es vital en una encuesta. Usualmente, la mayoría de las encuestadoras de experiencia suelen hacer sus encuestas electorales en vivienda, con más de mil cuestionarios e incluso algunos con una urna y boleta, para simular el voto secreto. Es importante ver estos datos en cada una.


- MARGEN DE ERROR: Es relevante sobretodo cuando los resultados de una encuesta están muy parejos entre dos opciones de respuesta. Puede ser 2, 3, 4%, etc.  Cada encuesta debe precisar cuál es el suyo y es importante saberlo.

Cuando se habla, por ejemplo, de "empate técnico" entre dos candidatos no quiere decir que necesaria y relamente estén empatados, pero sí que el margen de ventaja que lleva el de arriba es menor al porcentaje del margen de error estimado en la encuesta y por lo mismo no hay tanta certeza de que, en efecto, esté arriba y puede ser que no sea así.


- FECHA DE LEVANTAMIENTO: Las encuestas suelen difundirse varios días después de que se levantan (por el procesamiento y análisis de datos) y es un factor que la audiencia debe considerar. Por ejemplo, si una encuesta se tomó antes de un evento clave, no podrá obviamente reflejar el impacto de ese hecho, aunque sus resultados se difundan después del mismo.


- OTROS FACTORES: Hay otros factores, como el nivel de confianza, que usualmente es casi siempre del 95% en la mayoría de las encuestas electorales grandes, y tiene que ver con el tamaño de la muestra. Es el porcentaje de seguridad para en teoría generalizar los resultados.

También está el "Porcentaje de Rechazo" de la encuesta que mide el número porcentual de personas que no quisieron ser encuestadas. Si muchas personas se negaron a contestar una encuesta, puede ser un indicio de la confianza de la gente hacia esa encuestadora.








¿CREERLE O NO A LAS ENCUESTAS?

Las encuestas, en teoría, si están bien hechas, pueden y deben dar información certera sobre la percepción e intenciones reales electorales de la gente.

Aunque los encuestadores suelen coincidir en que las encuestas son registros de un momento y no pronósticos, aun entre ellos hay matices para comprometerse más con el tema de la prospectiva.

María de las Heras, por ejemplo, defiende públicamente que los encuestadores sí deben ir haciendo escenarios de probables resultados electorales, incluso en número real  de votos. Es decir, las verdaderas "preferencias efectivas" el día de la elección.

Lo cierto es que en no pocas ocasiones en el pasado reciente mexicano, las encuestas han diferido de los resultados finales de las elecciones, al menos de los avalados oficialmente por las autoridades electorales.

En el 2000, por ejemplo, prácticamente todas las últimas encuestas daban la ventaja al PRI sólo una, precisamente, la de María de las Heras, de Demotecnia, indicó que Vicente Fox, del PAN, tenía la ventaja.


En el 2006, en tanto, prácticamente todas las últimas encuestas daban la ventaja a López Obrador, del PRD, por al menos 2 puntos (cifra dentro del margen de error), mientras que la de María de las Heras indicaba una ventaja de 5 puntos. En contraste, la de GEA-ISA (cuyo director, por cierto, fue nombrado director del CISEN por Calderón al iniciar su presidencia) daba un ventaja también de 2 puntos, pero no a favor de López Obrador, sino de Calderón y el PAN.




A su vez, en 2010, apenas hace 2 años, encuestas como la de GCE en Milenio y Consulta Mitofsky daban por ganador al PRI en Durango por más de 11 puntos y al final la elección estuvo muy cerrada y se decidió en el conteo final por menos de 2.

Ahora, más allá de los elementos y dificultad técnica en sí, hay un factor importante de ética y confianza.

Al final, el término "creer" en las encuestas aplica porque los resultados de las mismas también conllevan un factor de "credibilidad" en quienes las hacen y difunden, tal como sucede con los medios de comunicación o los periodistas. 

Los resultados de toda encuesta pueden por supuesto variar, para empezar, con el orden en que uno presenta las preguntas y la manera de realizarlas, como los mismos encuestadores saben y reconocen

Así, pues, el elemento "credibilidad" importa mucho la "confianza" que uno tenga en la casa encuestadora, su trabajo, etc.

Y en ese sentido, es importante ver el prestigio de las encuestadoras pero también, me parece, ver los medios en los que se publican.

Exigir verdades donde no las hay (Opinión)


Por Mario Zaragoza Ramírez
@ambulante_ 

Movimientos de universitarios que pueden parecer de inercia o moda, que sin embargo permiten plantear esperanzas, expectativas y sobre todo confianza. Pero, sin tirar las campanas al vuelo, porque entusiasmarse de más siempre resulta contraproducente, sobre todo si el ánimo tiene que ver con un asunto trascendente como la vida política en un país como México. 

Y se puede confiar porque los universitarios, se supone, no son el mexicano promedio, leen, se informan, saben buscar y están politizados; lo anterior, en el mejor de los casos, en el peor escenario, el ímpetu estudiantil se ve alterado desde su propia base, es decir, desde ellos mismos, gozando del candor y la ingenuidad  propia, porque lo superficial siempre es más fácil de mirar.

La exigencia es entonces, mayúscula, solicitar o pedir verdades o una democratización a los medios es absurda, los medios de información son negocios, industrias y viven del rating, tienen una ganancia en la difusión de consumos culturales. Es decir, su objetivo es usufructuar con los asuntos de interés general. De manera que pedirles un seguimiento informativo imparcial y democrático ni siquiera está en sus posibilidades. 

 

¿Qué hacer o cómo buscar una alternativa?, fácil, aprendiendo a leer los medios, buscando. Hace tiempo, se exigía una lectura de los medios tradicionales, hoy, implica además sobrevivir a la inmensa posibilidad informativa de la internet. El acceso público más grande a los datos que jamás haya existido. Sin embargo, el problema es el mismo, quien filtra o lee la información es el individuo.

De manera que no hay que buscarle tres pies al gato, lo importante es encausar estas movilizaciones, perder el candor, incluso, definir para quién sería el apoyo político, no sólo denostar a un candidato, apostar por uno, para que de ganar sea exigido a cumplir las promesas, para fomentar una consciencia de causa y no jugar solamente a la democracia y las manifestaciones de indignados.

Piénsele, exigir verdades donde no las hay, los deja desprotegidos, busquemos aprovechar el momento, tomando acciones, dando el peso específico necesario para que no sea algo pasajero, para que la democratización de los medios tradicionales sea efectiva; pero, sobre todo para que los universitarios puedan apropiarse de ese lugar que les corresponde, la consciencia crítica de quienes tienen acceso y saben buscar y diferenciar la información para generar así mejores opciones para sí mismos.